{"id":21105,"date":"2020-11-02T11:10:08","date_gmt":"2020-11-02T10:10:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ripess.eu\/?p=21105"},"modified":"2020-11-18T17:16:19","modified_gmt":"2020-11-18T15:16:19","slug":"manifiesto-internacional-para-la-economia-solidaria-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dev.eu.ripess.rio20.net\/es\/manifiesto-internacional-para-la-economia-solidaria-2\/","title":{"rendered":"Manifiesto internacional para la economi\u0301a solidaria"},"content":{"rendered":"\n<p>Nosotros, profesores e investigadores de diferentes continentes (\u00c1frica, Am\u00e9rica del Norte, Am\u00e9rica Latina, Asia y Europa), que hemos trabajado durante muchos a\u00f1os con los actores de la econom\u00eda solidaria, quisi\u00e9ramos a trav\u00e9s de este texto interrogar a las autoridades p\u00fablicas y al conjunto de movimientos sociales sobre el apoyo que pueden ofrecer para esta econom\u00eda emergente.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta econom\u00eda asume prop\u00f3sitos sociales, ecol\u00f3gicos y culturales y se opone a una mayor desigualdad, al calentamiento clim\u00e1tico y al reparto equitativo de los recursos, a la uniformidad de los comportamientos y est\u00e1 en favor de una mayor justicia, del reparto equitativo de los recursos y de la expresi\u00f3n de las diversidades. En resumen, es una econom\u00eda que necesitamos para ma\u00f1ana, en un momento en que el agotamiento del sistema dominante se vuelve m\u00e1s evidente.<\/p>\n\n\n\n<p>La ciencia econ\u00f3mica se ha desarrollado a partir de una base epistemol\u00f3gica que descuida los recursos naturales, consider\u00e1ndolos inagotables, y selecciona el inter\u00e9s material individual como la \u00fanica motivaci\u00f3n humana. Esta visi\u00f3n cre\u00f3 riqueza material, pero tambi\u00e9n demostr\u00f3 una capacidad de destrucci\u00f3n sin precedentes. Ciertamente, estos efectos perversos pueden haber sido parcialmente contenidos por el estado social, cuyos m\u00e9ritos fueron admitidos internacionalmente en 1944 a trav\u00e9s de la declaraci\u00f3n de Filadelfia. Esta declaraci\u00f3n estableci\u00f3 que el desarrollo econ\u00f3mico solo podr\u00eda valer la pena si estuviera al servicio del desarrollo social, lo que condujo a la implementaci\u00f3n de formas importantes de redistribuci\u00f3n p\u00fablica. Sin embargo, el compromiso establecido entre el mercado y el estado fue desestabilizado por el consenso de Washington, que en 1989 abog\u00f3 por reducir el alcance de la intervenci\u00f3n p\u00fablica, eliminar las restricciones a la inversi\u00f3n extranjera y la desregulaci\u00f3n para debilitar las leyes econ\u00f3micas y laborales. Desde entonces, la depredaci\u00f3n de la naturaleza y el aumento de la desigualdad se han acentuado tanto que la definici\u00f3n misma de econom\u00eda heredada del siglo XIX fue cuestionada. Las perturbaciones engendradas por este modelo muestran su car\u00e1cter obsoleto y que se deben a la ignorancia de la ecolog\u00eda y de lo social como un aspecto inherente a su objetivo de crecimiento ilimitado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los enfoques que han sido minor\u00edtarios durante mucho tiempo impugnan la asimilaci\u00f3n entre la econom\u00eda y la expansi\u00f3n sin fin. En los pa\u00edses del sur, la din\u00e1mica de la econom\u00eda popular se ha analizado con mayor precisi\u00f3n, especialmente en los casos de \u00c1frica y Am\u00e9rica del Sur, y ha revelado c\u00f3mo tales experiencias permiten que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n encuentre soluciones que combinen las actividades del mercado informal con la reciprocidad, la ayuda mutua, el reparto de la producci\u00f3n dom\u00e9stica y del trabajo reproductivo. En los pa\u00edses del norte, por otro lado, la experiencia hist\u00f3rica de la econom\u00eda social ha demostrado que las empresas no capitalistas (asociaciones, cooperativas, organizaciones mutuales, etc.) existen y persisten. Las tradiciones de la econom\u00eda popular y la econom\u00eda social evidencian la resistencia persistente al orden dominante y relativizan el principio de ganancia a trav\u00e9s de la referencia a valores colectivos. Sin embargo, ninguna de estas tradiciones ha logrado impulsar una transformaci\u00f3n de gran magnitud. Es por eso que, desde hace unas d\u00e9cadas, en todo el mundo, varias iniciativas han tratado de rearticular estas dos tradiciones a trav\u00e9s de la afirmaci\u00f3n de un deseo de cambio social. Estas iniciativas de solidaridad han sido descuidadas y desplazadas por la mayor\u00eda de los dirigentes p\u00fablicos y privados. Considerados min\u00fasculos a sus ojos, han sido degradados o mal caracterizados y asimilados a simples dispositivos precarios de inserci\u00f3n o como formas de negocios sociales. En resumen, son tratados como intentos filantr\u00f3picos para corregir marginalmente un sistema que permanece sin cambios.<\/p>\n\n\n\n<p>La econom\u00eda solidaria no se corresponde con esta caricatura. A menudo implementada por mujeres, que son las primeras en enfrentar el da\u00f1o causado por la econom\u00eda dominante, la econom\u00eda solidaria existe y se impone como una b\u00fasqueda del buen vivir. Su importancia para el ma\u00f1ana es, por lo tanto, epistemol\u00f3gica. Rechaza la ruptura entre naturaleza y cultura, as\u00ed como entre sujeto y objeto, que gobern\u00f3 la ciencia econ\u00f3mica de ayer y adopta, por el contrario, un enfoque relacional que reintegra el cruce del conocimiento del Sur y el Norte para pensar en sus interacciones sociales y ambientales. Presente en cada continente, la econom\u00eda solidaria sugiere alternativas en plural.<\/p>\n\n\n\n<p>En Africa, hay tradiciones de los agrupamientos de las aldeas, de gesti\u00f3n de los comunes como los bosques y los pozos, de mutualizaci\u00f3n de los medios materiales y de ayudas mutuas para los trabajos agr\u00edcolas (sossoaga, Djunta-mon), de sistemas circulares de ahorro (Tontines). Estas tradiciones son hoy en d\u00eda ampliadas por las cooperativas agro pastorales y artesanales, por cooperativas de ahorro y de cr\u00e9dito, por mutuas de seguros de salud, mutuas bajo formas de bancos como la Mamda en Marruecos, por las numerosas experiencias agroecol\u00f3gicas en Senegal, en el Togo, en el Capo Verte o en Burkina Faso.<br><\/p>\n\n\n\n<p>En Am\u00e9rica Latina, se puede mencionar, ente otras, las recuperaciones de empresas por parte de los trabajadores, las cooperativas y asociaciones agr\u00edcolas familiares, los grupos de producci\u00f3n y consumo agroecol\u00f3gico, las cooperativas de reciclaje, las monedas sociales y los servicios financieros solid\u00e0rios de los bancos comunitarios, los fondos rotatorios de cr\u00e9dito. En esta gran variedad de experiencias originales, las universidades p\u00fablicas se distinguen por su creaci\u00f3n de incubadoras de econom\u00eda solid\u00e0ria.<\/p>\n\n\n\n<p>En Asia, y m\u00e1s en particular en Asia del Sur, donde son m\u00e1s importantes la pobreza multidimensional y la desigualdad, las mujeres y los grupos marginados desarrollan muchas iniciativas comunitarias y colectivas para aumentar su capacidad de autoproducci\u00f3n y tambi\u00e9n su poder de actuar y su lucha por el reconocimiento. Las pr\u00e1cticas van de la educaci\u00f3n alternativa para la infancia hasta la finanza \u00e9tica pasando por las monedas locales complementarias, incluyendo tambi\u00e9n circuitos cortos como las asociaciones de productores y consumidores (Teikei en el Jap\u00f3n) u otras alianzas entre espacios urbanos y rurales.<\/p>\n\n\n\n<p>En Europa, la econom\u00eda solid\u00e0ria tambi\u00e9n adquiere formas muy diversas aunque presente trazos comunes: la primac\u00eda de las personas y el trabajo sobre el capital, la democr\u00e0cia econ\u00f3mica, el respeto a la naturaleza, la emancipaci\u00f3n humana, la igualdad de sexos, y una perspectiva pol\u00edtica de transformaci\u00f3n social. La econom\u00eda solidaria incluye la esfera productiva, el consumo, y la distribuci\u00f3n, el ahorro y las finanzas solidarias, el aprovisionamiento energ\u00e9tico, los servicios de proximidad y otras innovaciones ciudadanas m\u00e1s o menos formalizadas alrededor de las monedas alternativas, los circuitos cortos alimentarios, los huertos colectivos y los grupos de ayuda mutua.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ajustes al sistema existente son necesarios, pero no suficientes. Las desbordantes experiencias iniciadas en el \u00e1mbito de la econom\u00eda solidaria comportan nuevas relaciones entre econom\u00eda y sociedad, siendo esta considerada en sus dimensiones humanas y no humanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los actores involucrados en un enfoque de econom\u00eda solidaria deber\u00edan ser m\u00e1s escuchados. La econom\u00eda que necesitamos para ma\u00f1ana ya est\u00e1 aqu\u00ed, su impulso depende de su propia capacidad y del advenimiento de una nueva generaci\u00f3n de acci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>V\u00e9ase <a href=\"http:\/\/europe.ripess.rio20.net\/?lang=en\/es\/manifiesto-internacional-para-la-economia-solidaria\/\">lxs firmantes<\/a> y el <a href=\"http:\/\/www.socioeco.org\/bdf_fiche-document-7250_fr.html\">texto en pdf<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nosotros, profesores e investigadores de diferentes continentes (\u00c1frica, Am\u00e9rica del Norte, Am\u00e9rica Latina, Asia y Europa), que hemos trabajado durante muchos a\u00f1os con los actores de la econom\u00eda solidaria, quisi\u00e9ramos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7021,"featured_media":21274,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","wds_primary_category":0,"footnotes":""},"categories":[934],"tags":[],"class_list":["post-21105","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-featured","et-has-post-format-content","et_post_format-et-post-format-standard"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dev.eu.ripess.rio20.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21105"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dev.eu.ripess.rio20.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dev.eu.ripess.rio20.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dev.eu.ripess.rio20.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7021"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dev.eu.ripess.rio20.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21105"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dev.eu.ripess.rio20.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21105\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dev.eu.ripess.rio20.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21274"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dev.eu.ripess.rio20.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21105"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dev.eu.ripess.rio20.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21105"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dev.eu.ripess.rio20.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21105"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}